
Adiós querido amigo.
A lo largo de la vida, conocemos a muchísimas personas, algunas de ellas son dignas de valorar, apreciar, conservar, otras en cambio, simplemente han pasado.
Ayer, perdía a un amigo, a un vecino de toda la vida, a una persona que me vio nacer, a una persona que me ayudo a crecer, a un miembro más de mí familia.
Dejaría de ser yo mismo, si no fuera capaz de reflejar el valor del amor desinteresado que siempre nos brindó él y toda su familia, pues Chanito Velázquez, era, es y seguirá siendo, un miembro más de nuestra familia, pues, aunque no nos una un apellido, su sangre y nuestra sangre, es del mismo color.
Querido amigo, tu sacrificio y ejemplo de vida, perdurará inmortalmente en nuestros corazones, tu alegría, contagiosa y sincera brillara en nuestros rostros, todo el bien que nos distes y entregaste, permanecerá en nuestra memoria, pues tu ausencia, brillará como luz eterna, en cada uno de nosotros, el cielo, ha ganado una estrella más en su resplandor de la noche y en nuestro caminar diario, seguirás ayudándonos con tu sabiduría.
No somos ajenos, al dolor que supone, toda perdida en el seno de una familia, pues aunque, diariamente veamos, como muchas personas parten hacia el Oriente Eterno, somos conocedores, del sufrimiento, del vacío, que se siembra en toda familia.
Gracias, por regalarnos tanto, a cambio de nada.
Gracias por enseñarnos a hacer el bien, por amor, al mismo bien.
Gracias por regalarnos tantas sonrisas y alegrías.
Gracias por ser tan buena persona,….
A partir de hoy, habrá una gran fiesta, en el cielo, pues junto a tus otros familiares, amigos y conocidos, que han partido antes que tú, a la casa del Padre, te unirás a nuestra madre, con esa sonrisa y alegría socarrona, que nunca olvidaremos.
Familia Calixto, Munguía y Perera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario